No tenemos palabras que lleguen a describir la inmensa gratitud y cariño inmenso que os tenemos. Habéis cuidado, educado, guiado y formado a nuestros dos tesoros con tanto esmero y tanto amor que siempre tendréis en nuestra familia, la vuestra. En Sarah ya se empieza a ver los frutos de la semilla que vosotras plantásteis, convertida ya en toda una señorita. Gracias. Y Helena, que tantos sustos nos ha dado a todos, queremos agradeceros especialmente vuestro cariño y prontitud al atenderla en esos momentos, gracias. Nuestra niña se gradúa hoy de vuestra mano, con todo lo necesario para comenzar su siguiente etapa. La semilla está plantada.

Os damos nuestra mas sincera enhorabuena por vuestro buen hacer y dedicación. Gracias.