Estimada Irene “la grande”, queremos darte las gracias por tu preocupación cariñosa y el recibimiento que tuviste hacia ella. Nos marchamos con mucho dolor en el corazón y nos tenemos que enfrentar a la seriedad de la vida. Gracias a vuestra ayuda estamos preparados para lo que pueda venir. Recordaremos muchísimas veces el tiempo agradable que hemos pasado con vosotros.

Un abrazo.